Amor, Julio Cortázar (Capítulo 93, Rayuela)

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John Keats y Fanny Brawne …la historia de un gran amor

Corría el verano de 1818 y John Keats se establecía en la residencia de Londres  ( Wentworth Place) que su amigo Charles Brown alquilaba  junto con la familia de una muchacha,  de 18 años igual que él, llamada  Fanny Brawne .  Ella quedó impresionada con la sensibilidad y los poemas de Keats, poco a poco fueron enamorándose en secreto y ella se convirtió en la musa inspiradora de sus poemas y cartas románticas. Existía un problema que impedía que ambos se casen, John Keats era un poeta pobre, pese a su enorme talento no habia podido publicar un libro exitoso que pudiera  hacer que  gane algo de dinero  para  ofrecer una dote, casarse  y dar estabilidad a Fanny. Lo que sí pudieron hacer fue comprometerse en 1919.

Los últimos tres años de vida de Keats fueron los más prolíficos como poeta, sin embargo también significaron los peores respecto a su salud, se enfermó con tuberculosis. Tras haber sido comunicado por su doctor que la mejor opción para recuperarse era alejarse del clima húmedo y frío de Londres, amigos suyos reunieron dinero para conseguirle un  pasaje y su estadía en Roma. Lastimosamente Keats murió en 1821 y lo que es peor lejos de su amada Fanny. Ella se casó diez años más tarde, pero nunca pudo olvidar a su gran amor y se convirtió en la portavoz de su obra. Casi cincuenta años después se publicaron las cartas entre ellos, que son las más románticas, sensibles, tiernas y poéticas que personalmente he leído y que seguramente ocuparan posts de este blog.

Julio Cortázar estuvo un tiempo obsesionado con la obra y vida  de Keats, casi nadie sabe que escribió en su juventud todo un tratado de su obra “Imagen de John Keats” ,  un libro de más de 800 páginas, que seguramente podía haber sido una  excelente tesis doctoral en alguna de las academias  literarias que él no soportaba. El artículo que subo al post es un extracto de esa obra y va sobre ese amor dramático y conmovedor  entre John y Fanny ( La Batalla de amor de John Keats).

También comparto el link del trailer de la  película “Bright Star” ( Estrella Brillante)  o “El amor de mi vida”  del 2009, si quieren empaparse de ese amor, esta peli es una buena opción para hacerlo.

Saludos poeticos,

Cronopiomaga

La Batalla de Amor de John Keats ( Julio Cortázar)

 

¿Qué son los cronopios de Cortázar?

La respuesta “típica” es que se tratan de seres verdes y húmedos, poemas sin rima, dibujos sin margen. Algunos se han aventurado a relacionarlos con el tiempo o atribuírles clase social, en el video que dejo al final del post Cortázar niega esas suposiciones.La primera vez que Julio mencionó a los cronopios fue en un artículo titulad ” Louis el enormísimo cronopio”, trataba sobre un concierto de Louis Armstrong en 1952 . Parece ser sin embargo que un poco antes ese mismo año, los cronopios se presentaron ante Cortázar durante un concierto homenaje a Igor Stravinsky  en el Theatre Champs Elysees, en París. El hecho que se los haya imaginado en medio de un  concierto, nos aporta una pista sobre los cronopios, ellos adoran la música.

Cuando uno lee “Historias de Cronopios y Famas”, entiende la personalidad de los cronopios  por su forma de actuar. Son sensibles, amantes de la naturaleza disfrutando y respetando su belleza, se apasionan por la música, no son convencionales, se comportan espontánea e ingenuamente, son soñadores, despreocupados, nada organizados, alegres, positivos aunque melancólicos. En conclusión, son seres que perciben la vida de la misma manera que lo hacía Cortázar desde la imaginación y fantasía, su naturaleza los hace un tanto asociales y no son bien vistos por las “famas” ( seres organizados y estrictos), ni por las “esperanzas” ( aburridas, nada sensibles, criticonas).

Les dejo con nuestro Cronopio mayor y tres de mis historias favoritas sobre ellos :

Saludos poéticos,

Cronopiomaga

CRONOPIO Y SU FLOR

“Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va a arrancar, pero piensa que es una crueldad inùtil y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume, y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz. La flor piensa: “es como una flor”

EL CANTO DE LOS CRONOPIOS

Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.
Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del corro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.

VIAJES

Cuando los famas salen de viaje, sus costumbres al pernoctar en una ciudad son las siguientes: Un fama va al hotel y averigua cautelosamente los precios, la calidad de las sábanas y el color de las alfombras. El segundo se traslada a la comisaría y labra un acta declarando los muebles e inmuebles de los tres, así como el inventario del contenido de sus valijas. El tercer fama va al hospital y copia las listas de los médicos de guardia y sus especialidades.
Terminadas estas diligencias, los viajeros se reúnen en la plaza mayor de la ciudad, se comunican sus observaciones, y entran en el café a beber un aperitivo. Pero antes se toman de las manos y danzan en ronda. Esta danza recibe el nombre de “Alegría de los famas”.
Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: “La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad”. Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.
Las esperanzas, sedentarias, se dejan viajar por las cosas y los hombres, y son como las estatuas que hay que ir a verlas porque ellas ni se molestan.

Imagen de Julio Cortázar ( por otros “imaginantes”)

Mi fascinación por Julio Cortázar nace el día que leí su novela “Rayuela” y sus “Historias de Cronopios, Famas y Esperanzas”. Desde ese entonces he transitado un largo camino de admiración por su obra como escritor,   intelectual y como “imaginante”. Seguramente abundarán los posts sobre sus libros en este blog, pero hoy quiero describirlo a través de los ojos de algunos de los “imaginantes” y escritores que admiro (*). Empecemos pues…

MARIO BENEDETTI

A Julio lo conocí en París, creo que en 1966, en casa de Darwin Flakoll y Claribel Alegría, amigos comunes. Desde el pique me pareció un tipo entrañable, sin falsas modestias ni caricaturas de vanidad. El posterior conocimiento, el trabajo conjunto y las muchas horas de conversación mantenidas a través de los años en diversos puntos del conturbado planeta, me han confirmado su actitud generosa, su sincera y eficaz militancia en defensa de las conquistas revolucionarias de Cuba y Nicaragua.

Un 12 de febrero invernal (fragmento)
Publicado en diario El país, Cali, 12 de febrero de 2004

JORGE LUIS BORGES

Hacia mil novecientos cuarenta y tantos, yo era secretario de redacción de una revista literaria, más o menos secreta. Una tarde, una tarde como las otras, un muchacho muy alto, cuyos rasgos no puedo recobrar, me trajo un cuento manuscrito. Le dije que volviera a los diez días y que le daría mi parecer. Volvió a la semana. Le dije que su cuento me gustaba y que ya había sido entregado a la imprenta. Poco después, Julio Cortázar leyó en letras de molde Casa Tomada con dos ilustraciones a lápiz de Norah Borges. Pasaron los años y me confió una noche, en París, que ésa había sido su primera publicación. Me honra haber sido su instrumento.
El tema de aquel cuento es la ocupación gradual de una casa por una invisible presencia. En ulteriores piezas Julio Cortázar lo retomaría de un modo más indirecto y por ende más eficaz.
Cuando Dante Gabriel Rossetti leyó la novela Cumbres Borrascosas le escribió a un amigo: “La acción transcurre en el infierno, pero los lugares, no sé por qué, tienen nombres ingleses.” Algo análogo pasa con la obra de Cortázar. Los personajes de la fábula son deliberadamente triviales. Los rige una rutina de casuales amores y de casuales discordias. Se mueven entre cosas triviales: marcas de cigarrillo, vidrieras, mostradores, whisky, farmacias, aeropuertos y andenes. Se resignan a los periódicos y a la radio. La topografía corresponde a Buenos Aires o a París y podemos creer al principio que se trata de meras crónicas. Poco a poco sentimos que no es así. Muy sutilmente el narrador nos ha atraído a su terrible mundo, en que la dicha es imposible. Es un mundo poroso, en el que se entretejen los seres; la conciencia de un hombre puede entrar en la de un animal o la de un animal en un hombre. También se juega con la materia de la que estamos hechos, el tiempo. En algunos relatos fluyen y se confunden dos series temporales.
El estilo no parece cuidado, pero cada palabra ha sido elegida. Nadie puede contar el argumento de un texto de Cortázar; cada texto consta de determinadas palabras en un determinado orden. Si tratamos de resumirlo verificamos que algo precioso se ha perdido.

Prólogo, por Jorge Luis Borges
Julio Cortázar, Cuentos, Hispamérica Ediciones, Buenos Aires, 1985
Biblioteca personal de Jorge Luis Borges
EDUARDO GALEANO

“Julio Cortázar transitó desde el desaliento a la esperanza, y esto es lo que no le perdonaron quienes en su momento lo acusaron de ingenuo y hoy lloran lágrimas de cocodrilo porque se murió”.
“Cortázar hombre viajó de la soledad a la solidaridad, y esto le posibilitó sentirse y ser cada vez más joven, otro de los puntos envidiados por muchos. Además logró tener todas las edades, con esa capacidad de asombro que es también capacidad de pasión”.
“Nos unían cosas muy hondas que no eran solamente políticas en el sentido limitado que la gente le da a la palabra “política”, sino una vocación compartida, que era también una vocación solidaria, una pasión de libertad compartida que en los dos pasaba por la magia”.
“El mayor mérito literario de Cortázar es habernos ayudado a comprender hasta dónde es natural eso que llamamos sobrenatural. Julio incorporó a la vida cotidiana esas energías secretas que andan en el aire del modo más natural, más espontáneo. No hizo una literatura fantástica opuesta a una literatura de la realidad, sino que hizo una literatura de la realidad y, por lo tanto, hizo una literatura fantástica”.

Era un hombre que hacia el viaje al revés (fragmentos)
Publicado en revista La Maga, “Homenaje a Cortázar”, Buenos Aires, noviembre de 1994

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Los ídolos infunden respeto, admiración, cariño y, por supuesto, grandes envidias; Cortázar inspiraba todos esos sentimientos como muy pocos escritores, pero inspiraba además otro menos frecuente: la devoción.

Resucitan sus devotos a Cortázar (fragmento)
Publicado en Mural, México, 15 de Febrero de 2004

ALEJANDRA PIZARNIK

“Maravillosa es la perfección con que Cortázar plasma sus relatos: aun el más fantástico presenta una arquitectura acabada como una flor o una piedra. Se puede decir que Cortázar no deja el azar librado al azar.”
“El humor de Cortázar se despliega por toda la gama de los colores. Siempre es humor metafísico, pero a veces negro, a veces rosa, azul, amarillo… Muchas veces es feroz; pero su ternura es inagotable; suele proyectarla tan lejos que alcanza a los animales fantásticos (Guk, camello declarado indeseable; el oso que anda por los caños de la casa), a los animales reales (tortugas) y a los “animales mecánicos” (bicicletas).”

Humor y poesía en un libro de Julio Cortázar: Historias de cronopios y de famas (fragmentos)
Alejandra Pizarnik; Prosa Completa, Lumen, Buenos Aires, 2003

* Para más citas de otros autores sobre Julio Cortázar, pongo el estupendo enlace de Oocities:

http://www.oocities.org/juliocortazar_arg/dossier1.htm